jueves, 8 de marzo de 2012

"TRISTES GUERRAS"
Tristes guerras 
si no es amor la empresa.
Tristes tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres 
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Miguel Hernández
INTERPRETACIÓN 
Las guerras son las tristezas de cada persona y el amor es lo único que importa.
Los problemas no se solucionan con las armas sino con la comunicación.
"CANCIÓN DEL PIRATA"
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, si no vuela
Un velero bergantín;
bajel pirata le llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.
...
"Navega velero mío,
sin temor,
Que ni enemigo navió,
no tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
...
Que es mi barco mi tesoro 
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar"
  José de Espronceda
INTERPRETACIÓN 
La valentía, la superación de problemas y la libertad de todas las personas. 


LA PÉRDIDA INESPERADA
Cuenta una vieja leyenda que un niño y su perro se perdieron un día en el bosque.
Pepe era un niño diferente a los demás; lo que le diferenciaba era que tenía la piel de color rosa con un poco de azul. Cada vez que lo tocabas te sentías muy feliz y eso le encantaba a todas las personas. Sus orejas eran largas y terminaban en punta; con ellas podía oír de aquí a 5 kilómetros. Sus ojos eran azules con un toque brillante. Debajo estaba la nariz, que era chata y muy pequeña y más abajo estaba la boca, sus dientes eran inmejorables y siempre llevaba una sonrisa. Su estatura era mediana, su pelo era corto y muy suave.

Lolo era un perro, como otro cualquiera, pequeño, con mucho pelo y  suave. Su cara era muy tierna. Pero tenía algunas diferencias con los otros perros, era muy listo y siempre ayudaba a Pepe y Pepe a Lolo.  Lolo protegía a Pepe cuando se metía en líos.
Así eran Pepe y Lolo por dentro y por fuera.

Pepe y Lolo vivían en un pequeño pueblo, que estaba justo en el centro del bosque. Al lado del pueblo tenían una cascada de arco iris. Esa cascada les producía un montón de alimentos, era mágica. Pero también crecía bastante vegetación en la tierra. En esa parte del bosque siempre daba el sol. Cada vez quedaban menos árboles porque eran de chocolate y de caramelos; por eso, todos los niños se los comían. Eran casas pequeñas pero había una enorme, como una mansión. Allí vivía el jefe del pueblo que era muy amable con los aldeanos. Los aldeanos vivían muy felices y tranquilos.

Un día Pepe y Lolo se fueron a pasear por el bosque en una noche de lluvia. De repente se perdieron y se encontraron en una ciudad mágica. Cuando la vieron se quedaron muy asombrados. Esa ciudad estaba dividida en dos partes. Una parte era de los duendes y otra de las hadas. Él no entendía por qué estaban los duendes y las hadas enfadados. Como seguía lloviendo, se quedaron allí con las hadas y empezaron a saber costumbres de ellas. Después se fueron con los duendes a aprender también de ellos. Al rato, Pepe se enteró de que la lluvia solo pararía si se reconciliaban las dos ciudades. Pepe y Lolo ya estaban empezando a extrañar a su familia. Por eso se pusieron manos a la obra. Pepe y Lolo intentaron convencerles de que no siguieran enfadados, pero ellos no querían.

Pepe y Lolo pensaron en juntar a la reina de las hadas y al rey de los duendes. Pepe habló con la reina de las hadas y le dijo que si podía ir esa noche a cenar con ellos en el Árbol Sancala a las 10:00. Lo mismo le dijo al rey de los duendes y los dos aceptaron. Cuando llegó la noche y se encontraron, la reina y el rey se quedaron por cortesía, pero querían irse rápidamente. Pepe  invitó a sentarse a los dos en la mesa. Ellos se sentaron y se miraron con cara de enfado. Pepe empezó a sacar conversación y ellos solo hablaban discutiendo o criticándose. Pepe siempre tenía que parar sus conversaciones y empezar otras mejores. Llegó un momento en que la reina y el rey se dieron cuenta de que se parecían en muchas cosas. Como Pepe y Lolo vieron que todo iba bien, se fueron. Cuando ellos se quedaron solos, siguieron con la conversación y al final, se enamoraron. Por la mañana ya se habían enterado todos los habitantes de las dos ciudades y empezaron a preguntar. Los dos reyes les explicaron todo lo que había pasado en la cena. Los duendes y hadas entendieron todo y lo aceptaron. Las dos ciudades se juntaron y vivieron todos muy felices y tranquilos. El hada y el duende le concedieron a Pepe un deseo, por su gratitud al haber reconciliado a las dos ciudades. Lolo le dijo a Pepe que le pidiera volver a su pueblo, además la tormenta ya había parado.

El hada y el duende le concedieron el deseo, pero antes se despidieron de todas las hadas y duendes, Pepe y Lolo regresaron en un instante a su pueblo. Cuando Pepe y Lolo aparecieron por allí todos se asombraron y se alegraron mucho de que hubieran vuelto.

lunes, 5 de marzo de 2012

LÍNEA DEL TIEMPO DE "FEDERÍCO GARCIA LORCA"

http://www.dipity.com/bobesponjameencanta/Federico-Garcia-Lorca/



jueves, 1 de marzo de 2012

PINOCHO
Gepetto, que era un carpintero, hizo un muñeco de madera y le puso el nombre de Pinocho. Por la noche se fue a acostar, abrió la la ventana y pidió un deseo. Cuando se durmió Gepetto, la estrella, que era el hada, bajó hasta donde estaba el muñeco, lo tocó con su varita y dijo unas palabras. Al momento, el muñeco cobró vida. Pero no era del todo un niño, si se portaba bien lo convertíría en un niño. Le dijo a Pepito Grillo, que era un grillo, que cuidara a Pinocho y que tenía que enseñarle a diferenciar el bien y el mal. Cuando lo vio Gepetto se puso muy contento.

Por la mañana, de camino al colegio, se encontró con un zorro y un gato. Convencieron a Pinocho para que no fuera al colegio y se fuera con ellos, lo llevaron a un teatro, donde lo vendieron. Trabajó hasta por la noche. Después pidió irse a su casa, pero el señor no quiso y lo encerró en una jaula. Luego llegó Pepito Grillo e intentó sacarlo de la jaula, no  podía. Llegó el hada, le preguntó qué le había pasado y Pinocho le dijo un mentira, a la vez que le crecía la nariz , el hada se dio cuenta que le mentía.Le ayudó a escapar, pero le dijo que la próxima vez no le iba a ayudar.
Se fue a su casa, pero por el camino se encontró un carruaje lleno de niños divirtiéndose y se montó con ellos. Llegaron a un país lleno de diversión, allí hacían lo que querían, todos los niños empezaron a convertirse en burros. Pinocho se fue antes de que se convirtiera en burro. Cuando llegó a su casa no había nadie, lo que vio era una carta. Se fue al mar a buscar a su padre. Se encontró con la ballena, llamada Monstruo, que se comió a su padre. También se comió a Pinocho. Dentro de la barriga se encontró con su padre y se alegraron mucho de verse. Al rato hicieron que estornudara la la ballena. Cuando salieron de la ballena, Pinocho murió y Gepetto, el gato, el pez y Pepito Grillo se salvaron. 

Gepetto llevó a Pinocho a casa. Como el hada vio que Pinocho se portó bien, le dio la vida y lo convirtió en un niño de verdad.


 
MI CUENTO